Ir al contenido principal

Aún me queda un día.

¡Grandioso!
¿Y ahora qué, demonios? ¿Qué harán, entonces, ahora que los llevo a flor de piel? 
Me pregunto si sigo contaminando, o eso sucederá luego de los días eternos. 

¿Y entonces? ¿Ya me puedo suicidar? 
No, no, esa no sería la pregunta. La pregunta sería: ¿Ya puedo escapar de todo? 
¡Pues no! Ahora no lo tengo permitido.
Malditos límites, siempre que aparecen, los pateo y juego con ellos.
¿Qué haré con ello, y toda ésta felicidad momentánea? ¿En dónde resguardo tanto sentir?
Es decir, si no me tengo permitido huir, al menos quiero conservar los sentires. 
Sé que jamás volveré a tener momentos tal cuales, en éstos instantes eternos. 
No escribo para que finalicen, sino para conservarlos. 
La sensación de vértigo está apoderándose de mi cabeza, y de la mitad de mi cuerpo.  
¿Qué coño sucederá conmigo? No puedo estar más, ni menos jodida; Y, sin embargo, no puedo estar más, ni menos feliz. 

¡Grandioso!
¿Y ahora qué, demonios? ¿Qué harán entonces ahora que los llevo a flor de piel? 
Me pregunto si sigo contaminando, o eso sucederá luego de los días eternos. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Wretched.

Bueno, ¿Y ahora qué hacer? ¿A quién buscar? ¿Qué sucede, querida, ahora eres dependiente? ¿No te puedes sostener por ti misma? ¿En qué vida te arrancaron el optimismo, y en qué otra te inyectaron tanto dolor? Tan miserable como tú sola. ¿Cuándo aprenderás a cargar con la culpa y seguir adelante? ¿O cuándo tendrás la suficiente fuerza para terminar contigo misma? Poco a poco, tan nada; tan menos que dejarás de existir en un abrir y cerrar de ojos. Te consumirás tal cual tu cigarrillo. Y de ti no quedará ni el filtro. Mientras, sólo eres lo que sabes que eres... Tan miserable como tú sola.

No sé si estoy en crisis, o estoy en pánico.

Tengo un hastío y un miedo Tengo este hastío de existir, de sentir que todo pesa más de lo que puedo, de lo que pudiera nunca. Que todo siempre pesa y yo no es que sea débil, es que estoy cansada. Porque les puedo jurar por cada una de mis cicatrices que débil no soy...  Y encima de todo, tengo este miedo...  Tengo este miedo de seguir intentandolo para terminar igual, para volver a lo mismo. Pero peor aún, mis niños, tengo este miedo de poder, o de hacerme creer que puedo... Y desplomarme más adelante.    No quiero hacer daño, no quiero hacerme daño, no quiero que me hagan daño. Y todo pesa, y todo importa, y yo cansada...
Aclaratoria para los pesimistas: Son optimistas por el simple hecho de salir un rato de casa, y que antes de salir, hagan planes para cuando vuelvan.