Ir al contenido principal

Testimonio II.

Ella dice que hablar del pasado es de depresivos
pero
si no soy depresiva...
Entonces, ¿Qué me queda?
No puedo no estarlo, me desnivelo estando bien.
En un presente con movimiento constante hacia el futuro, debo releer mi guión
y no...
no me ha servido de nada.
¿Qué he hecho todo éste tiempo si no ha sido perder el tiempo?

Vivo dando excusas al pasado.
Que hice daño porque por mi desorden
que huyo porque no puedo estar quieta
por amor a la locura, ¡Nadie me conoce!
Cuando huyo, es porque no sé dónde estoy, es porque no sé qué demonios hago en ese pequeño espacio.
Vivo dando disculpas porque vivo haciendo daño porque vivo dejando que las personas se me acerquen y me digan cosas como "Tú no eres lo que dices ser"
Realmente no les entiendo, yo no digo ser nada, yo sólo escribo, y nada más.
Es decir, mi alma sigue prisionera, si me lo preguntan.

Mis pasados posiblemente me odien; aunque yo les ame.
Posiblemente yo 7 años atrás me hubiese tenido asco.
¿Desde cuándo mi mirada no da sonrisas?
¿Desde cuándo puedo controlar mi empatía?
No me queda ni un rasgo de lo que fui, y me pregunto una
y otra
y otra vez
¿Por qué demonios las personas no se han alejado de mi?
Esperan que les de una respuesta.
Esperan que me preocupe más por ellos, que por mi.
Esperan que les de mi sufrimiento para darles alegría.
No es que esperen lo que nunca podría darles, pero es que llegaron tarde...
Hace un par de años atrás lo hubiese hecho
pero todo ha cambiado...
Y no quiero culpar a nadie, sólo quiero pensar que las cosas cambian
y así es como todo debe pasar.

Mis pasados posiblemente me odien; aunque yo les ame.
Ella dice que hablar del pasado es de depresivos
pero
si no soy depresiva...
Entonces, ¿Qué me queda?

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.