Ir al contenido principal

Mis lágrimas llevan el peso de la vida.

No tengo nada nuevo que decir, así que diré lo obvio: Estoy perdida.
Terror. En eso vivo, en el terror de amar intensamente.
Voy de fuga en fuga, y ahora estoy entre el peso de mis lamentos, y una posibilidad de felicidad fugaz
quizás, casi eterna.
Perderé por dos si lo estropeo ésta vez.
Quedaré más que solitaria.
Quedaré sin nadie.
¡Jamás he lidiado con presión, y ahora debo intentarlo a como de lugar!
Veo motas de dolor caer del techo
y de las paredes rebosan y tiemblan esas voces que no paran de hacerme morir
y por las ventanas se escurre tu voz, que trata de hacerlas callar.
¿Dónde estás en éste momento?
¡No me dejen sola! ¿No entienden que no puedo soportarlo? ¡No puedo soportarme!
No puedo hacer callar a esas voces yo sola, y tu cantar ya no las detiene
sólo, a veces, les baja el volumen
pero
de pronto vuelven con más fuerza, recordándome que no sirvo y que todo éste show terminará pronto.
No estaré para pedir disculpas, así que disculpa por eso, pero las promesas no son mi fuerte.
Éste es el reality show de un dolor con el peso de la vida.

No tengo nada nuevo que decir, así que diré lo obvio: Estoy perdida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.