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Más que un beso, un abrazo. Somos otoño, cuando se siente invierno.

Dejamos atrás cualquier irrelevancia ante deseos
y sólo tomamos el deseo principal.
Así nada importa, es decir, nada más importa.
Y entonces no sientes el pecho y te cuelgas en un árbol.
Y entonces te desgarras entre las ramas
y entonces estás enamorado.
Y entonces siento una opresión en el pecho
y entonces casi no puedo hablar
y entonces tomo un respiro y sólo me sale un "Te quiero" 
porque es lo único que se puede decir
porque no se puede decir más
porque aún no he de morir
porque no quiero pensar en irme
y decir algo más sería irme de a poco
porque cuando la grandeza llega, todo se consume
y yo espero más
y entonces nos colgamos de un árbol y nos desgarramos
y entonces, aunque tenemos mucho por decir, callamos
y entonces se siente bien guardar el dulce, pequeño, gran desgarrador secreto
y entonces se siente bien que lo sepas, sin que lo diga
y entonces no espero más que estar junto a ti
de la manera que sea
de todas las formas posibles
con toda la agonía y la satisfacción del universo.

Diría que, entonces somos un beso de despedida que no acaba
pero somos algo que se siente más
un abrazo
un abrigo
somos otoño, cuando se siente invierno.

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Wretched.

Bueno, ¿Y ahora qué hacer? ¿A quién buscar? ¿Qué sucede, querida, ahora eres dependiente? ¿No te puedes sostener por ti misma? ¿En qué vida te arrancaron el optimismo, y en qué otra te inyectaron tanto dolor? Tan miserable como tú sola. ¿Cuándo aprenderás a cargar con la culpa y seguir adelante? ¿O cuándo tendrás la suficiente fuerza para terminar contigo misma? Poco a poco, tan nada; tan menos que dejarás de existir en un abrir y cerrar de ojos. Te consumirás tal cual tu cigarrillo. Y de ti no quedará ni el filtro. Mientras, sólo eres lo que sabes que eres... Tan miserable como tú sola.

No sé si estoy en crisis, o estoy en pánico.

Tengo un hastío y un miedo Tengo este hastío de existir, de sentir que todo pesa más de lo que puedo, de lo que pudiera nunca. Que todo siempre pesa y yo no es que sea débil, es que estoy cansada. Porque les puedo jurar por cada una de mis cicatrices que débil no soy...  Y encima de todo, tengo este miedo...  Tengo este miedo de seguir intentandolo para terminar igual, para volver a lo mismo. Pero peor aún, mis niños, tengo este miedo de poder, o de hacerme creer que puedo... Y desplomarme más adelante.    No quiero hacer daño, no quiero hacerme daño, no quiero que me hagan daño. Y todo pesa, y todo importa, y yo cansada...
Aclaratoria para los pesimistas: Son optimistas por el simple hecho de salir un rato de casa, y que antes de salir, hagan planes para cuando vuelvan.