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Más que un beso, un abrazo. Somos otoño, cuando se siente invierno.

Dejamos atrás cualquier irrelevancia ante deseos
y sólo tomamos el deseo principal.
Así nada importa, es decir, nada más importa.
Y entonces no sientes el pecho y te cuelgas en un árbol.
Y entonces te desgarras entre las ramas
y entonces estás enamorado.
Y entonces siento una opresión en el pecho
y entonces casi no puedo hablar
y entonces tomo un respiro y sólo me sale un "Te quiero" 
porque es lo único que se puede decir
porque no se puede decir más
porque aún no he de morir
porque no quiero pensar en irme
y decir algo más sería irme de a poco
porque cuando la grandeza llega, todo se consume
y yo espero más
y entonces nos colgamos de un árbol y nos desgarramos
y entonces, aunque tenemos mucho por decir, callamos
y entonces se siente bien guardar el dulce, pequeño, gran desgarrador secreto
y entonces se siente bien que lo sepas, sin que lo diga
y entonces no espero más que estar junto a ti
de la manera que sea
de todas las formas posibles
con toda la agonía y la satisfacción del universo.

Diría que, entonces somos un beso de despedida que no acaba
pero somos algo que se siente más
un abrazo
un abrigo
somos otoño, cuando se siente invierno.

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