Ir al contenido principal

Soy buena persona, pero no buena compañera.

Jamás seré lo que fue ella para ti.

Soy buena persona, más no buena compañera; esa es la verdad. 
Puedo estar contigo sin hacerte daño por tiempo limitado.

Así que no, no soy ni seré como ella. 
No tengo la libertad suficiente, y tampoco quiero la ternura debida. 
No tengo su debilidad y sinceridad, y no tengo las ganas de serlo. 
Yo sólo tengo las increíbles ganas de estar contigo; de ratos, lo demás es cumplimiento. 
¿Qué más quieres que haga? No sé lo que es acompañar a una persona por tanto tiempo
jamás lo he hecho
jamás planeaba hacerlo.

Entierra todas tus ideologías conmigo, porque te vas a perder. 
Así que si quieres te vas, porque no pienso mover un dedo por ti
No ahora
No en éste momento... En éste momento no existo, me deshiciste de pronto.
¿Qué hago? Soy débil. 

Soy cruel, pero soy débil.

Sigo haciendo el intento de estar contigo para complacerte, mientras yo espero alguna de esas tonterías que de pequeña soñaba que sería perfecto... 
ya sabes
flores y caramelos
tu perfume en una carta
que me cites algún poema
que me hables de lo que piensas cuando lees tal o cual libro
tal o cual poema
tal o cual arte
tal o cual, a mi.
¿Me podrías mirar? No lo tomes personal, pero, creo que tú aún no me has visto. 
Y no sé si alegrarme o no por eso, realmente no sé. No quiero que te vayas, pero...
Creo que a veces es necesario que me veas. No es sólo que me mires y me observes, es que me veas y me notes. 
Disculpa si no soy lo suficiente, pero siempre busco excusas para no serlo. 
Jamás seré como ella. 
Todo ésto es mi esfuerzo de querer estar contigo a toda hora
es mi esfuerzo por sentir que me abrigarás como nadie
mi esfuerzo por sentirte cerca 
por pensar que me piensas
por hacerte aparecer desde mi llanto
Y no, no apareces. 
Y no sé lo que quiero que digas
Y no sé lo que quieres que diga
y no sabes lo que espero, y no me conoces, y me frustro
Y no sé lo que esperas, y no te conozco, y me frustro
Y yo sigo de indiferente
Y tú sigues desgastándote
Y yo sigo distante, queriéndote como nunca
Siendo cruel, quebrándome, como siempre.
No concuerdo contigo, no hago el esfuerzo más que el que me permito
Tú te callas al notar que no concuerdas conmigo.
No me permito amarte. 
No me permito pensarte demasiado tiempo.
No me permito ansiarte.
No me permito sentir que puedo dar más
porque podría
pero no quiero
no puedo
me quebraría
¿A dónde quedaría?
¿Dónde estás?
¿Por qué no me ves?
¿Por qué no me escuchas?

Soy cruel, pero soy débil.
Así que no, jamás seré lo que ella. 
Así que puedes buscar a alguien que se le parezca un poco más.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.