Ir al contenido principal

Mi hogar.

El mundo está loco, pero, ¿Y eso qué importa? Estás conmigo.
Y es que no es el mundo lo que importa, y es que, no es el que te ame lo que importa, no es el que me ames lo que importa.
El mundo está loco, pero, ¿Y eso qué importa? Estás conmigo.
Es una sola idea, y es la de rasgar al planeta.
Vamos, vamos, volemos, desgarremos al universo y dejemos de ser parte del cosmos.
Hagamos colisionar todas las galaxias, y así, que se consuman, y que se expandan, y que de pronto, nos perdamos. Nos perdemos porque ahora todo es más, y es demasiado. Pero, qué importa, estoy contigo.
¿Crees que es para tenerte todo ésto? Para nada, me entrego a ti, como todo lo que somos.
Ven, colisionemos, y seamos más.

Somos nosotros, y nada basta.
Somos suficiente con nosotros, pero, por fuera, nada basta, porque el mundo está loco, y nosotros simplemente enloquecemos.
No te conozco, y no me conoces, pero, aún así, puedo entregarte una taza vacía, y sabes que está llena. Y puedes darme un cubo, y sé que viniendo de ti, es como un circulo, no acaba, y no termina, y es infinito. Y es que somos nosotros.
Podemos agarrar arena, y creamos polvo estelar.
Y agarramos una hoja, y se vuelve árbol, y de allí saltamos, y enloquecemos.
El mundo está loco y nosotros simplemente enloquecemos.

Somos finitos.
El mundo está loco.
Enloquecemos.
Y no hay fin en ésto.
El mundo está loco, pero, ¿Y eso qué importa? Estamos juntos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No sé si estoy en crisis, o estoy en pánico.

Tengo un hastío y un miedo Tengo este hastío de existir, de sentir que todo pesa más de lo que puedo, de lo que pudiera nunca. Que todo siempre pesa y yo no es que sea débil, es que estoy cansada. Porque les puedo jurar por cada una de mis cicatrices que débil no soy...  Y encima de todo, tengo este miedo...  Tengo este miedo de seguir intentandolo para terminar igual, para volver a lo mismo. Pero peor aún, mis niños, tengo este miedo de poder, o de hacerme creer que puedo... Y desplomarme más adelante.    No quiero hacer daño, no quiero hacerme daño, no quiero que me hagan daño. Y todo pesa, y todo importa, y yo cansada...

Wretched.

Bueno, ¿Y ahora qué hacer? ¿A quién buscar? ¿Qué sucede, querida, ahora eres dependiente? ¿No te puedes sostener por ti misma? ¿En qué vida te arrancaron el optimismo, y en qué otra te inyectaron tanto dolor? Tan miserable como tú sola. ¿Cuándo aprenderás a cargar con la culpa y seguir adelante? ¿O cuándo tendrás la suficiente fuerza para terminar contigo misma? Poco a poco, tan nada; tan menos que dejarás de existir en un abrir y cerrar de ojos. Te consumirás tal cual tu cigarrillo. Y de ti no quedará ni el filtro. Mientras, sólo eres lo que sabes que eres... Tan miserable como tú sola.
Aclaratoria para los pesimistas: Son optimistas por el simple hecho de salir un rato de casa, y que antes de salir, hagan planes para cuando vuelvan.