Ir al contenido principal

Por ahora sólo estoy improvisando...

Podría decidir no luchar, pero la verdad es que no estoy luchando con nadie, más que conmigo misma
Lo cierto es que quiero estar cerca de algo que no está a menos de cien mil años luz de distancia
Quiero conocer, conocerte y decepcionarme, Amoldearnos.
Que pateemos todos los miedos, hacerlos chicos, y disfrazarlos de perfección.
Haremos que nuestros errores y defectos salten de nueve mil escalones y se revuelquen por el pavimento, que se sientan adoloridos porque ya los superamos y porque allí se tendrán que quedar tirados...
Quiero saber si eres lo que imagine, y si no, pues imaginarte de la manera que eres y luego volver a verte y volver a conocerte. Así entonces, aceptarte como eres, como sos. ¿Cómo sos? Me pregunto.
¿Qué tanto te tendré que esperar? Me pregunto
Pues por ahora estoy yendo hacia ti... Y aunque no me veas, espero que lo hagas, algún día. Tengo esperanzas, desgastada, pero aún la poseo.
Juego a ser invisible, juego a tener una capa de invisibilidad, pero no la poseo, y sé que me notan, pero justo quienes fingen ver. Yo quiero que me note un ciego, ese que sabe ver pero no abre siquiera los ojos... Te disfrazas de ciego, bien, te quitaré ese complejo.
Encuentro la vida una trampa. Una trampa para luchar por eso que jamás alcanzarás. Sólo para que te vean luchando, y luchando, y así hasta que te desgastes.
Quisiera saber luchar, pero no sé cómo siquiera iniciar una conversación de batalla. Será la batalla de la esperanza, patético, lo sé.
No, no creas que estoy diciendo que no estoy luchando, sólo digo que no sé cómo. Por ahora sólo estoy improvisando...

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.