Ir al contenido principal

El miedo hace todo más real


Me voy derrumbando, derrumbando de a poco, y entonces no quiero que nadie me vea, no quiero llevarme a nadie conmigo
Pero es inevitable, es inevitable que me vean, pero entonces como sé que me ven temo a que me acompañen y entonces finjo estar bien
Finjo estar equilibrada, más arriba que nunca, cuando en realidad estoy cayendo conmigo misma
Pero entonces miro alrededor y noto que todos esperan algo de mi, una sonrisa que sustente la de ellos... Es todo.
Es como si volviera a vivir, vuelvo a querer reír, soñar, anhelar, luchar, patear a la suerte y escupir al destino
Ser todo lo que quise ser una vez y volver a serlo una y otra vez, cada vez mejor

Bien, todo eso sin el silencio, la realidad es que el silencio no me ayuda, no cuando tengo que esperar, y espero tanto que el silencio me asusta, el silencio nos hace pensar, pensar en lo peor ya que usualmente somos negativos cuando algo importa mucho... Entonces huyo de él y me refugio en tantas personas que termino perdiéndome...
Y entonces me pierdo, me derrumbo, cavo en profundidad, me quedo allí hasta no poder respirar y salgo para vivir, soñar, anhelar y demás hasta que vuelvo a caer 
Y entonces voy dando vueltas hasta notar que quien está cambiando soy yo y no mi alrededor. Y quizás mi alrededor es demasiado y el silencio es sólo el acompañante, de hecho, tal vez, sólo tal vez sea quien me acompañe de por vida...
Por ahora quiero ruido, quiero mucho ruido, y quiero respirar y pensar, pero no demasiado, sólo volar, volar con miedo
El miedo lo hace real, todo es real, a todo le temo.. Por eso sigo aquí y por eso los pensamientos quedan al igual que ésto... 

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.