Ir al contenido principal

I hope answers.

He dejado ir tantas cosas que me pregunto si hice bien
Me pregunto si alguna vez culpé a quien no debía por no admitir que quien estaba en lo erróneo era yo, me pregunto si me sostuve alguna vez de lo frágil apropósito…
Me pregunto si esas cosas que no terminaron de llegar a mi vida se fueron porque no me convenían o porque yo debía luchar para obtenerlas…Me pregunto cuánto tiempo más esperare, me pregunto si debo no esperar, me pregunto qué pasaría si me dejase de preguntar.
Y espero…
Me pregunto qué espero
Me pregunto qué debo hacer luego de tanta espera
Me pregunto si lo que espero me está esperando también
Me pregunto si sólo estoy fingiendo que espero para no hacer nada y/o no obtener  nada…
Y entonces me pregunto ¿Qué hago preguntándome si nadie va a contestar?
Y mientras espero respuestas, me sigo preguntando…
Me pregunto cuántas cosas no he visto, me pregunto cuántas cosas no he conocido por miedo a perderme
Me pregunto cuántas veces he huido de mi por miedo a lo que pueda descubrir
Me pregunto por qué he tropezado tanto pero no he terminado de caer
Me pregunto cuántos silencios habré escuchado para por fin entender la realidad, me pregunto cuántas canciones me han hecho sanar o auto-destruirme
Me pregunto a donde pertenecen los perdidos
Me pregunto qué habrá detrás del espejo, y cuántas veces éste mismo ha hecho que no logre reconocerme.
Me pregunto cuántas veces el miedo me ha ganado y yo no lo he notado, me pregunto cuántas cosas las he creído imposible cuando en realidad estaban justo a mi alcance
Me pregunto cuántas veces tendré que cambiar para dejar de hacerlo
Me pregunto si soy algo malo tratando de ser buenoMe pregunto cuántas personas más se preguntan todo ésto…Me pregunto si en algún momento de mi vida le dejaré de dar importancia a éstas preguntas…
Y me pregunto también ¿cuántas preguntas más me faltan por realizar?


Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.