Ir al contenido principal

Aunque ya no esté contigo.

¿Adivinen quién terminó perdiendo otra vez tras su mismo juego?

Señor, señor, señor, pero ¿qué demonios me han hecho?

¡Quiero salir de ese círculo vicioso! No puedo, ya no, esto cansa, de verdad que cansa... Es el pensar en él, sonreír, llorar, agradecer, odiar, extrañarle, fumar y volver a pensar en él. ¡Agota!
Esa sensación que recorre mi piel, como si me hubiesen arrancado algo. Como si una marca de por vida la hubiesen cortado, como si hubiesen quemado mi piel. ¡Y realmente quiero quemar mi piel!

Intento, intento estar bien, y no lo estoy, y entonces me agito, me agitan, intento hacer estupideces, y allí está otra vez él frente a mi, y quedo paralizada, y ya no sé qué hago, para qué. Pero entonces me salto de ese lío, y quiero abrazarle... ¡Y ya no está! ¡No está! ¡Nunca estuvo! Quisiera yo...
Quisiera yo, realmente quisiera yo que estuviese allí. Aquí.
Quisiera que estuvieses aquí.
Quisiera...

O tan sólo quisiera dejar de pensar en ti.
Quisiera dejar de ser tuya...
¡Estoy luchando por dejar de ser tuya!
...
Aunque ya no esté contigo.

Bien, karma, buen castigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Wretched.

Bueno, ¿Y ahora qué hacer? ¿A quién buscar? ¿Qué sucede, querida, ahora eres dependiente? ¿No te puedes sostener por ti misma? ¿En qué vida te arrancaron el optimismo, y en qué otra te inyectaron tanto dolor? Tan miserable como tú sola. ¿Cuándo aprenderás a cargar con la culpa y seguir adelante? ¿O cuándo tendrás la suficiente fuerza para terminar contigo misma? Poco a poco, tan nada; tan menos que dejarás de existir en un abrir y cerrar de ojos. Te consumirás tal cual tu cigarrillo. Y de ti no quedará ni el filtro. Mientras, sólo eres lo que sabes que eres... Tan miserable como tú sola.

No sé si estoy en crisis, o estoy en pánico.

Tengo un hastío y un miedo Tengo este hastío de existir, de sentir que todo pesa más de lo que puedo, de lo que pudiera nunca. Que todo siempre pesa y yo no es que sea débil, es que estoy cansada. Porque les puedo jurar por cada una de mis cicatrices que débil no soy...  Y encima de todo, tengo este miedo...  Tengo este miedo de seguir intentandolo para terminar igual, para volver a lo mismo. Pero peor aún, mis niños, tengo este miedo de poder, o de hacerme creer que puedo... Y desplomarme más adelante.    No quiero hacer daño, no quiero hacerme daño, no quiero que me hagan daño. Y todo pesa, y todo importa, y yo cansada...
Aclaratoria para los pesimistas: Son optimistas por el simple hecho de salir un rato de casa, y que antes de salir, hagan planes para cuando vuelvan.