Ir al contenido principal

Voracidad. El amor en el egoísta.

¿Te digo cómo y/o de qué  mereces morir?
Bien, inicio, deberías iniciar con sufrir de ansiedad, de esperar algo bueno, de inquietarte acerca de lo que pueda pasar.
Luego, deberías ir empeorando con la presencia de virus en tu cabeza, algo que va y viene sin aviso, y reinicia tu mente cuantas veces le plazca, sin tu consentimiento.
Entonces agonizas por falta de conciencia, de cordura, y te sientes débil al no poder distraerte en algo más que en la enfermedad.
Deberías morir de mi, me encantaría ser tu enfermedad, la única cura sería estar conmigo.
Me encantaría curarte y mantenerte a salvo de ti, aunque no podría salvarte de mi, lo lamento.

Ahora, quisiera preguntarte, ¿Quieres morir? Tengo como revivirte, ¿o quieres seguir sano y salvo?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Wretched.

Bueno, ¿Y ahora qué hacer? ¿A quién buscar? ¿Qué sucede, querida, ahora eres dependiente? ¿No te puedes sostener por ti misma? ¿En qué vida te arrancaron el optimismo, y en qué otra te inyectaron tanto dolor? Tan miserable como tú sola. ¿Cuándo aprenderás a cargar con la culpa y seguir adelante? ¿O cuándo tendrás la suficiente fuerza para terminar contigo misma? Poco a poco, tan nada; tan menos que dejarás de existir en un abrir y cerrar de ojos. Te consumirás tal cual tu cigarrillo. Y de ti no quedará ni el filtro. Mientras, sólo eres lo que sabes que eres... Tan miserable como tú sola.

No sé si estoy en crisis, o estoy en pánico.

Tengo un hastío y un miedo Tengo este hastío de existir, de sentir que todo pesa más de lo que puedo, de lo que pudiera nunca. Que todo siempre pesa y yo no es que sea débil, es que estoy cansada. Porque les puedo jurar por cada una de mis cicatrices que débil no soy...  Y encima de todo, tengo este miedo...  Tengo este miedo de seguir intentandolo para terminar igual, para volver a lo mismo. Pero peor aún, mis niños, tengo este miedo de poder, o de hacerme creer que puedo... Y desplomarme más adelante.    No quiero hacer daño, no quiero hacerme daño, no quiero que me hagan daño. Y todo pesa, y todo importa, y yo cansada...
Aclaratoria para los pesimistas: Son optimistas por el simple hecho de salir un rato de casa, y que antes de salir, hagan planes para cuando vuelvan.