Ir al contenido principal

El Soliloquio de Sam: Debes entender a los poetas

El Soliloquio de Sam: Debes entender a los poetas:

Debes entender que los poetas somos un manojo de dolor y caos, un cumulo de frustración y vida dolida de almas que se dieron cuenta que vagan en el sin sentido, contaminando de nuestra incomprensión a papeles inocentes en blanco, que se nos va la vida escribiendo, y no dejamos más huella que nuestro trazo


Debes entender que los poetas somos egoístas, que cuando amamos no somos ciegos, si no que vamos cegados, y amamos aunque no quieran ser amadas, y las protegemos aunque quieran estar solas


Debes entender que los poetas nacemos muertos, que nos perdemos y encontramos tantas veces que olvidamos quienes somos, que somos una máquina de dolor auto-infligido, y que si te acercas mucho podría cortarte.


Debes entender que los poetas nos equivocamos tanto que siempre terminamos mintiendo, y que hay una realidad en cada mentira, que podemos subir al cielo con alas dibujadas y caer en un invernadero bloqueado del orden de allá afuera


Debes entender que los poetas vivimos a pulso de nuestras libretas, locos por el susurro de una musa, que creamos un edén con una mirada de puente, que somos fuente de nuestra vergüenza extrema y que volvemos cartílagos y tripas en corazón


Debes entender que los poetas somos tan ambiguos y que cambiamos de ánimo por cada fantasma que pasa, y que vivimos en los extremos más largos que caen neutro ,Debes entender que los poetas somos un sentimiento equivocado, y que morimos solos y medio felices en la creatividad que se vacía en un lapicero

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.