Ir al contenido principal

Yo sólo escribo


¿Cómo puedo seguir viva a éstas alturas?
Es decir, mi destino... No lo veo.
No veo mi destino, ni siquiera puedo ver mi capacidad de decidir entre la vida y la muerte.
Como ya he dicho en escritos anteriores, "El destino es para los perdidos" y yo estoy en un camino que no tiene ni entrada ni salida, sólo tiene rumbo
Sin estaciones... Sólo va, mi tren va a la nada.
Pues no veo nada bueno, y la verdad es que estoy lejos de todo lo que quisiera cerca.
Y la verdad es que tengo intenciones de luchar, pero eso no basta, y lo sé. Pero no tengo intenciones de quebrarme.
Me pregunto si nací rota...
Antes no lo notaba, porque apenas me veía en el espejo. Al fin y al cabo no me importaba como me veía
Es extraño que ahora sí...

¿Estoy en la etapa de la vida donde todo me parece una mierda? Me siento patética sintiéndome como muchos sólo porque así nos toca estar...
Estoy segura que ésto no es lo que quise ser de pequeña. Estoy segura que me daría asco estar en éste lugar en el pasado.
Pero qué más da. Quizás por eso veo miserable todo.

A éstas alturas no puedo pensar, no puedo ver, y no quiero actuar...
No se ni qué diablos escribo, pero escribo... Porque mi tren no tiene paradas, no tiene estaciones, sólo va.
Mi tren sólo va, y yo sólo escribo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.