Ir al contenido principal
Miedos de la vida que podrían expresarse de manera literal, volverse algo físico, dolor físico...

Entonces vas por allí por la calle sonriendo a las personas, así como siempre lo has hecho naturalmente...
Un día, le sonríes a quien no debes, y lo sabes luego que te entierran el temor hasta el alma
Es decir, le sonríes, te devuelve la sonrisa, y te coloca una estaca en el pecho, te golpea y te roba.

Hablo de verdadera realidad...

Luego temes de sonreírle a cualquiera, pues ahora vez en cualquiera alguien capaz de pretender ser agradable, y entonces ahora eres tú quien no es agradable.

Entonces vas por allí, en tu auto, apreciando las luces de la ciudad, naturalmente siempre lo has hecho y te ha agradado. Vas en compañía.
Un día, de pronto, una luz te llega y te ciega...
Justo por esa luz, una desgracia llega.

Hablo de verdadera realidad...

Luego, ya no querrás volver a ver luces, le temes a cualquier reflector, pues tienes ese recuerdo, esa desgracia, la luz que te quitó la compañía. Ahora tú no quieres compañía.

Entonces vas, vas, rodando, vas y te lanzas de una rampa... That's real
Ya lo he hecho con naturalidad, confianza, pero siempre pensando...
Un día, me lanzo, no sé por qué subo, no sé en qué pienso... Pero me lanzo
Me lanzo y no recuerdo el viaje, creo que tenía en mala posición el pié derecho, o eso supongo..
Bueno, despierto luego de 2 segundos, me levanto como a quien no le ha pasado nada
Pero es que en realidad creí que estaba soñando... Apenas escucho, escucho voces
Veo imágenes intangibles, no sé cómo, pero subo de nuevo, sin pensar, pero pensando...
Así es, como lo dije. No importa que pasó entonces cuando me lancé otra vez, pues no sucedió nada

Luego, luego sólo no quería nada. Mi cabeza me dolía, y estaba mareada y exhausta.
Ahora cada vez que veo la rampa, sólo veo... Sólo me veo. Me veo en el suelo, siento el dolor de cabeza como si fuese la primera vez, esa sensación de sueño... Vaya

Hablo de verdadera realidad.






Lo superé, o eso creo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Lo que pasa con el alma es que no se ve"

 Tengo un sueño/pesadilla bastante recurrente... Él está allí, sé que está allí, compartiendo con toda mi familia. Yo, casi al llegar, casi sin pensarlo, comienzo a gritar: "¿Qué hace él aquí? ¡¿Qué demonios hace él aquí?! ¡SON TODOS COMPLICES! ¡QUE SE VAYA, QUIERO QUE SE VAYA! ¡QUE SE VAYA, MALDITA SEA, QUÉ LES PASA?!" Luego de la escena, todos se me quedan mirando y yo quedo totalmente avergonzada... "He hecho un escándalo"  Pienso en el sueño "Quizás no era para tanto..."  Entonces se me acerca, él, con cuidado, como si yo fuese una niña que hizo un berrinche, me sonríe.  Entonces vuelve todo este odio hacia mí, todo mi cuerpo está disgustado con su presencia le intento hacer daño, o eso ocurre en mi mente, pero la verdad es que no me puedo mover... Está muy cerca de mí y yo tengo mil cosas en mi mano: Una botella partida, un revolver, un cuchillo, un tenedor, un martillo. En una ocasión incluso un hacha... todo esto en mi mente. Y le he intentado dar u...

Estoy bien.

Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Lamento tanto tener  que lamentar perderte... Pero esta bien, me encanta sentir la tierra, y caer más abajo. Sabía que algún día iba a sentir esto. He estado esperando por esta caída toda mi vida. Y acá estoy, enterrada, sin ganas de salir a ninguna parte. ¡Déjenme acá! ¡Acá esperaré mi muerte! Vaya alivio, ya no te espero... Ya no distingo el dolor entre mis cortinas de piel. Ya no me quedan esperanzas entre mis cicatrices. Pero esta bien, porque estoy bien, porque me siento bien sintiendo tanto dolor... Estoy bien, amándote más que nunca, odiándome igual que siempre. Acá esperaré mi muerte, sonriendo, desfalleciendo, desvaneciéndome. Estoy bien. Espero tu igual, pero mejor. Ya no te espero.

El arte y desastre de ser un escritor maldito e iluso.

Ven lo que quiero que observen, y un poco menos. ¿Que no sé mentir? Por favor, señoras y señores, soy escritor, ¿Qué esperaban? Soy un as cuando de fingir se trata. Puedo, incluso, fingir estar muerto, y entonces ustedes irían preparando de inmediato el funeral. Y es que nadie me conoce como yo. Finjo no conocerme, así como finjo no saber nada de lo que pasa a mi alrededor, así como finjo que no he perdido la inocencia, así como finjo que todo me interesa demasiado. ¡Piérdanse! Yo soy eso que jamás adivinarán. Yo no siento si no quiero. Mi mirada penetra en la suya auroras de sufrimiento, o de ingenuidad, lo que haga falta para manteneros a distancia.  Y así voy, queriendo que alguien pase a través de mi disfraz. Queriendo enamorarme y dejar de fingir. Soñando... Voy soñando.