Ir al contenido principal

Devastación psicológica.

En esos pequeños grandes momentos donde la cordura me abandona...

Es la paranoia que se asoma y me vuelve un cataclismo precioso.
Entonces allí estoy, echa cenizas
 con mis labios más que rojos y las mejillas más que húmedas
ojos de drogata, y alma de vagabunda
desolada
con el maquillaje echo un desastre
esa es la tristeza
¿Alguien puede terminar con todo ésto? Yo he intentado y no he podido.
éste alcohol tan dulce terminará conmigo por el día de hoy.
¿Dónde están cuando se les necesita?
Lejos, ese es el problema
mi subconsciente deja escapar a mis fantasmas y se esconde bajo la alfombra justo cuando todos mis ángeles duermen.

Ahora la inestabilidad la debo controlar a solas.

Es la paranoia que se asoma y me susurra que me ahogaré; que pronto me ahogaré y nadie estará allí para sacarme de la presión que no está. Pero estoy, y me encuentro en el suelo. ¿Quién me empujó?
Mis manos están temblando, ¿Están ausentes?
¿Quién está ausente? ¿Estoy ausente?
Me duele la cabeza, y los escalofríos no paran.

¿Alguien sabe mentir?
Por favor, díganme que no hay tal devastación en mi... En esos pequeños grandes momentos donde la cordura me abandona.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Wretched.

Bueno, ¿Y ahora qué hacer? ¿A quién buscar? ¿Qué sucede, querida, ahora eres dependiente? ¿No te puedes sostener por ti misma? ¿En qué vida te arrancaron el optimismo, y en qué otra te inyectaron tanto dolor? Tan miserable como tú sola. ¿Cuándo aprenderás a cargar con la culpa y seguir adelante? ¿O cuándo tendrás la suficiente fuerza para terminar contigo misma? Poco a poco, tan nada; tan menos que dejarás de existir en un abrir y cerrar de ojos. Te consumirás tal cual tu cigarrillo. Y de ti no quedará ni el filtro. Mientras, sólo eres lo que sabes que eres... Tan miserable como tú sola.

No sé si estoy en crisis, o estoy en pánico.

Tengo un hastío y un miedo Tengo este hastío de existir, de sentir que todo pesa más de lo que puedo, de lo que pudiera nunca. Que todo siempre pesa y yo no es que sea débil, es que estoy cansada. Porque les puedo jurar por cada una de mis cicatrices que débil no soy...  Y encima de todo, tengo este miedo...  Tengo este miedo de seguir intentandolo para terminar igual, para volver a lo mismo. Pero peor aún, mis niños, tengo este miedo de poder, o de hacerme creer que puedo... Y desplomarme más adelante.    No quiero hacer daño, no quiero hacerme daño, no quiero que me hagan daño. Y todo pesa, y todo importa, y yo cansada...
Aclaratoria para los pesimistas: Son optimistas por el simple hecho de salir un rato de casa, y que antes de salir, hagan planes para cuando vuelvan.