Ir al contenido principal

Lo correcto es lo equívoco, pensamiento impulsivo.

Tengo ganas de quemarme la piel, y hacerme cicatrices sólo por diversión.
Un secreto que no perdure demasiado, que lo valga, que sea fuera de lugar, y entonces que una sonrisa en mí distinga el placer de hacer justo lo incorrecto de la manera correcta, a mi manera correcta aleatoria.
Sería una manera ordenada de volverme un desorden.
Sería una metamorfosis a bases de marcas en la piel.
Y entonces que la locura salga por cada poro de mi piel.
Gritaré ¡Ven a rescatarme, o sumérgete conmigo en una rareza sobrenatural!
Veamos lo que harás, veamos lo que haremos.

Dejemos aliento para lo que falta, saltaremos desde lo alto.
Recuerda mentir diciendo que todo estará bien, aunque creas que todo estará peor, aunque sepas que nada saldrá como lo esperemos y nos perdamos en el intento.

Todo ésto debe tener un sabor agridulce, que sea el sabor de lo equívoco.
Ahora la gravedad está lejos y estamos de cabeza. Vamos lejos, prepárate.

Gritaré ¡Ven a rescatarme, o sumérgete conmigo en una rareza sobrenatural!
Veamos lo que harás, veamos lo que haremos.
Tengo una manera ordenada de volver todo un desorden.
Tengo ganas de quemarme la piel, y hacerme cicatrices sólo por diversión.

-Recuerda no olvidar ésto. -

Comentarios

Entradas populares de este blog

Wretched.

Bueno, ¿Y ahora qué hacer? ¿A quién buscar? ¿Qué sucede, querida, ahora eres dependiente? ¿No te puedes sostener por ti misma? ¿En qué vida te arrancaron el optimismo, y en qué otra te inyectaron tanto dolor? Tan miserable como tú sola. ¿Cuándo aprenderás a cargar con la culpa y seguir adelante? ¿O cuándo tendrás la suficiente fuerza para terminar contigo misma? Poco a poco, tan nada; tan menos que dejarás de existir en un abrir y cerrar de ojos. Te consumirás tal cual tu cigarrillo. Y de ti no quedará ni el filtro. Mientras, sólo eres lo que sabes que eres... Tan miserable como tú sola.

No sé si estoy en crisis, o estoy en pánico.

Tengo un hastío y un miedo Tengo este hastío de existir, de sentir que todo pesa más de lo que puedo, de lo que pudiera nunca. Que todo siempre pesa y yo no es que sea débil, es que estoy cansada. Porque les puedo jurar por cada una de mis cicatrices que débil no soy...  Y encima de todo, tengo este miedo...  Tengo este miedo de seguir intentandolo para terminar igual, para volver a lo mismo. Pero peor aún, mis niños, tengo este miedo de poder, o de hacerme creer que puedo... Y desplomarme más adelante.    No quiero hacer daño, no quiero hacerme daño, no quiero que me hagan daño. Y todo pesa, y todo importa, y yo cansada...
Aclaratoria para los pesimistas: Son optimistas por el simple hecho de salir un rato de casa, y que antes de salir, hagan planes para cuando vuelvan.